The Doors of Perception (reloaded)

“Space was still there; but it had lost its predominance. The mind was primarily concerned, not with measures and locations, but with being and meaning.

(…) the man who comes back through the Door in the Wall will never be quite the same as the man who went out. He will be wiser but less cocksure, happier but less self-satisfied, humbler in acknowledging his ignorance yet better equipped to understand the relationship of words to things, of systematic reasoning to the unfathomable Mystery which it tries, forever vainly, to comprehend. (…)

It does not consist in the fact that ‘these wonderful originals seen in my visions, were some of them one hundred feet in height … all containing mythological and recondite meaning.’ It consists solely in his ability to render, in words or (somewhat less successfully) in line and color, some hint at least of a not excessively uncommon experience. The untalented visionary may perceive an inner reality no less tremendous, beautiful and significant than the world beheld by Blake; but he lacks altogether the ability to express, in literary or plastic symbols, what he has seen.”

Aldous Huxley

Microrelato: “Descendiendo en un ascensor”

Era casi medianoche cuando, al salir apresurado del laboratorio, se me cayeron las llaves de la moto al suelo y dudé. ¿Se me han caído o las he dejado caer? Menudo dilema absurdo, pensé. Al pulsar el botón del ascensor me consolé recordando las palabras de Descartes, quien dijo que si pienso, existo. Será el café de máquina o quizás el camión de la basura que no me deja dormir desde el lunes. El caso es que llevo unos cuantos días sin existir del todo. No puedo pensar con claridad… El ascensor se detuvo en el piso tres, catorce puntos por encima del nivel del suelo. Entraron tres personas. ¿Casualidad o causalidad? Ambas, versiones simplificadas de la realidad. Por un instante, los cuatro tripulantes de aquella caja suspendida nos transformamos en moléculas de carga negativa para satisfacer la segunda ley de la termodinámica aplicada a humanos en sistemas cerrados: cada uno en una esquina, minimizando la entropía, trivializando la conversación y reduciendo el consumo de oxígeno. Como experimenta el hermano gemelo al regresar de un viaje espacial a velocidades cercanas a la de la luz, el tiempo también se ralentiza en un ascensor. Paró de nuevo en el piso menos uno. ¿Habremos pasado por el cero sin darnos cuenta? El cero representa la nada, el vacío, lo potencial. Los antiguos le tenían miedo y por ello no osaban nombrarlo. Se abrió la puerta y nadie entró. ¡Cuán bello es el lenguaje! Sugiriendo la existencia de un tal nadie haciendo nada, nos emplaza a creer que no estamos solos. De la nada, nada sale, reza el axioma griego. Materia y antimateria deben aniquilarse. Los dos amantes, en uno fundirse sin confundirse. El ascensor finalmente abrió sus puertas en la planta baja, viniendo de abajo tras haber subido después de descender. A menudo me parece que todo es relativo. Una magnífica mezcla de lo objetivo con lo subjetivo. Me vinieron irremediablemente a la cabeza Einstein y Jarabe de Palo (según como se mire, todo depende). Tuve otra revelación. Como el famoso gato de Schrodinger -medio muerto, medio vivo- fui consciente de mi inconsciencia, hice de la intuición mi ciencia. Sólo aquello que miro puedo ver. Sólo aquello que amo quiero entender. Sólo aquello desconozco necesito conocer. De cada instante soy actor, director y espectador. Aunque a veces no esté presente, mi vida sucede descendiendo en un ascensor.

Conversación con mi peluquero

A. Y tu, a qué te dedicas?
B. Pues… soy investigador.
A. Privado?
B. No, científico.
A. Ah.. ya veo.. Y qué estudias?
B. Mmm.. Trabajo en un laboratorio de neuro-biología..
A. Yo tengo un colega que estudia eso de las particulas genéticas esas!
B. Nosotros estudiamos el cerebro de la mosca.
A. No jodas!
B. …
A. Que flipe, tío!
B. Sí, es muy interesante.
A. Sí, sí.. muy chulo. Oye, y eso para qué sirve?
B. Para..
A. Me refiero a que si vas a curar el cáncer o algo así.
B. Pues, la verdad, es que eso es muy complicado.
A. Al menos habrás encontrado algún remedio para que las moscas dejen de tocar los huevos, no?
B. Pues no. No me dedico a eso. Estudio su cerebro y su comportamiento.
A. Y.. cuanto tiempo vive una mosca.
B. La que yo estudio, la mosca de la fruta, unas 4 semanas.
A. Y un mosquito?
B. Pues, no lo sé.
A. Pero lo que haces tiene que tener alguna utilidad para el hombre.
B. Si la tiene, está todavía muy lejos y por llegar.
A. Me refiero a algo útil. Algo que sirva.
B. Que sirva a quién?
A. ¿?
B. Mira, sinceramente, estudiamos por el simple hecho de saber más.
A. Ya, claro. Yo tengo un primo que sabe un huevo de electrónica y me arregló un enchufe.
B. Ahá.
A. Supongo que al final algo haréis con lo que encontréis.
B. Bueno, resulta que no todo en esta vida es vender (ni comprar).
A. Pero entonces, estudias o trabajas?
B. Estudiar es mi trabajo.
A. Ya… Claro… Bueno, ya estamos. Son 15 euros.
B. Gracias, me has dejado muy bien.
A. De nada. Hasta pronto.
B. Adeu. Bon dia.